“EL FA TUVO UN PROYECTO MALDONADO QUE CONCRETÓ EN ASPECTOS MUY IMPORTANTES”
Crónicas del Este 11/09/2017 Política
valenti

Esteban Valenti ha tenido un protagonismo muy marcado en los últimos tiempos dentro del FA. Hombre controvertido, polémico y con una profusa formación, no ha tenido inconvenientes a la hora de confrontar la manera de conducción de su propio partido y en esta con Crónicas del Este se despacha con su habitual estilo.

“SI NO LE HUBIERA DADO TANTA PLATA AL PARTIDO COMUNISTA, ES POSIBLE QUE YO FUERA UN CAPITALISTA”

¿Qué cosas recuerda de Rodney Arismendi, ya que usted fue su secretario?

VALENTI - Nunca fui secretario de Rodney Arismendi, ni recuerdo que haya tenido un secretario en toda su vida. Mi última actividad en el PCU, fue como su secretario de propaganda y de su comisión de programa, era miembro de su Comité Central y del Ejecutivo. Sí tengo muchos recuerdos de mi compañero y amigo Rodney Arismendi. Fue un gran uruguayo. Un gran político que defendía sus ideas con inteligencia y agudeza, pero era capaz de dialogar y discutir con sus adversarios y tuvo un papel muy importante en la formación del Frente Amplio y en la transformación del Partido en la principal fuerza de la izquierda. Era una persona valiente, personalmente e intelectualmente que se jugó siempre por sus ideales y que supo asumir posiciones críticas dentro del propio movimiento comunista y revolucionario en América Latina. Fue un hombre de su tiempo, y como tal se impuso barreras para sus análisis críticos en particular sobre la Unión Soviética y el PCU que influyeron en sus posiciones, incluso en su producción teórica que fue muy importante pero con evidentes vacíos. Yo aprendí mucho de él y de sus capacidades políticas. Era además un hombre del interior, de la frontera, muy culto, gran conocedor y estudioso de literatura y de historia del arte que no perdió por ello el asombro y la sorpresa por los adelantos tecnológicos modernos.

¿Por qué se hizo Comunista en una época en que era difícil serlo y decirlo?

VALENTI - Yo no vengo de una familia comunista, todo lo contrario. Cuando me vine a vivir a Uruguay desde la Argentina, a Malvín en Montevideo, junto con mi ingreso al liceo 10 y a las maravillosas experiencias de las asambleas, del debate político, de la revolución cubana, me acerqué a las ideas del comunismo y en 1962 me incorporé a la UJC, hace 54 años. Ahora cuando me piden que me defina, digo que soy un militante frenteamplista independiente, sin sector y un ex comunista. Aunque nos hayamos equivocado valió la pena. Valió la pena compartir con tantos compañeros de mi generación y grandes dirigentes políticos y obreros, gente de la cultura y el arte la convivencia en esa gran familia que era el viejo partido comunista. Fue una escuela de política y de vida.

“POR PRIMERA VEZ, ESTE TERCER GOBIERNO TIENE QUE GOBERNAR SIN PLATA”

¿Usted luego de aquella época, como se ha transformado en lo que muchos dicen, un capitalista más?

VALENTI - Si no le hubiera dado tanta plata al Partido Comunista, es posible que yo fuera un capitalista, pero a mis 68 años de edad yo trabajo todos los días, las famosas 8 horas y la única empresa que tengo es UYPRESS, una agencia de noticias de la que soy su director. Algunos como no tienen muchos argumentos y se acostumbraron a excomulgar a los herejes, no quieren nunca discutir de ideas, sino de prejuicios. Yo me siento más libre, más actualizado, más comprometido y a la intemperie que antes y además no soy funcionario ni funcional a nadie. Por eso me siento más de izquierda.

“PAGAMOS UN PRECIO MUY CARO…POR LA VISIÓN DE QUE RESOLVIENDO LOS PROBLEMAS SOCIALES, DE LOS MÁS POBRES Y DESFAVORECIDOS SE RESOLVERÍAN LAS CAUSAS DE LA DELINCUENCIA”

¿Cómo ha visto estos tres gobiernos del Frente Amplio? ¿Ha sido lo que usted se imaginaba antes de que llegara al poder?

VALENTI - En su conjunto, han sido gobiernos que cambiaron el país, para mejor. Que lo sacaron de su decadencia de medio siglo y lo dotaron de un Proyecto Nacional, es decir de un rumbo, no de un modelo. Los modelos han fracasado estrepitosamente, Argentina, Venezuela. En medio de la crisis del 2002 los uruguayos se preguntaban si el país era viable, hoy eso no sucede en absoluto. Por otro lado los datos de los cambios productivos, económicos, sociales, culturales, en los derechos y por lo tanto en las libertades de los ciudadanos son evidentes. Eso no quiere decir ni que los tres gobiernos son iguales, ni que no tengamos grandes déficit que debemos abordar y resolver. Tenemos el déficit de la educación, la mayor fuente de desigualdad y de problemas de la sociedad uruguaya. Y eso es el resultado combinado de décadas de decadencia de la educación y de la falta de recursos, pero también de nuestros errores, de nuestras diferencias internas paralizantes. Solo el tema de la educación daría para un largo reportaje. La seguridad es también un déficit en proceso, es decir que comienzan a verse muy tímidamente los resultados de tantos esfuerzos. Pagamos un precio muy caro, en tiempo y en errores por la visión de que resolviendo los problemas sociales, de los más pobres y desfavorecidos se resolverían las causas de la delincuencia. Y todo es más complejo, pero creo que aprendimos, pero falta mucho. Hubo un cambio cualitativo en el tema de la delincuencia: la droga y sus redes nacionales e internacionales. Creo que en este frente la situación comenzó a moverse para mejor. No será un proceso fácil y tenemos que comprobar que se consolida ese proceso positivo. Y ahora tenemos una nueva situación, por primera vez, este tercer gobierno tiene que gobernar sin plata, sin recursos y tiene que demostrar, tenemos que demostrar que, el Proyecto Nacional puede y debe avanzar en este mar embravecido. Producto de la situación internacional, regional pero también de nuestros errores en el anterior gobierno. Un déficit fiscal del 3.8% y un manejo malo, ineficiente y en algunos casos peor todavía, de algunas empresas del estado. Ejemplo claro es ANCAP. Este tercer gobierno, de Tabaré Vázquez está alineando nuevamente las condiciones, las inversiones, la política internacional, el manejo de la economía para terminar bien y con buenos resultados para el país y su gente al finalizar su mandato.

¿Qué le han parecido los dos gobiernos del ex intendente De los Santos?

VALENTI - Creo que comparando la situación del departamento de Maldonado luego de 10 años de gobierno del FA las diferencias de todo tipo y positivas son evidentes. El FA tuvo un Proyecto Maldonado que concretó en aspectos muy importantes, en el diseño del turismo de todo el año, en la inversión inmobiliaria, en la infraestructura para garantizar el crecimiento, en el equilibrio ambiental y en las políticas sociales. Creo que fueron dos buenos gobiernos.

¿Entonces por qué perdieron las elecciones departamentales?

VALENTI - Buena pregunta. Porque la gestión no lo es todo, hace falta siempre política, política y los errores principales fueron en ese frente. Se afectó fuertemente una de las principales fuerzas políticas del FA, la Alianza Progresista, la 738. Y el FA necesita de la pluralidad, del empeño de todos para todos, de no replegarse y asumir que sin el aporte de todos los sectores que abren las puertas hacia la sociedad y son la vía de entrada de los ciudadanos, no ganamos ni avanzamos. Pagamos muy caros los errores políticos y no la gestión. El FA necesitaba de las grandes corrientes que lo componen en el departamento, tirando parejo y eso no sucedió. No creo que lo de OSE haya sido determinante, pero jugó su papel y también influyó el cambio en la situación nacional.

“NADIE, NI LA JUSTICIA, NI EL FA, NI LA JUNTA DEPARTAMENTAL, NADIE ME CITÓ”

¿Qué participación tuvo en aquella controvertida licitación de Satenil del pasado gobierno de De los Santos?

VALENTI - El mejor veredicto de esa ridícula situación es que ni una sola vez, a pesar de haber enviado notas al FA, a las autoridades para que me convocaran por ese tema, nadie, ni la justicia, ni el FA, ni la Junta departamental, nadie me citó. Todos sabían que era un invento. No tuve absolutamente nada que ver. Y me divierte que el actual intendente Antía apenas asumió, contrató a la misma empresa Satenil. ¿Le parece que yo tengo algo que ver con esa empresa?

¿Por qué defiende a la posición del Astorismo en detrimento del Mujiquismo?

VALENTI - Yo no defendí al astorismo, yo formé parte y fui un militante muy activo del Frente Liber Seregni y como tal defendí posiciones y líneas políticas, sin renunciar nunca a mis propias opiniones. Cuando Astori consideró que sobre temas muy polémicos como ANCAP y otros no los representaba, lo dijo públicamente. Por lo que yo hoy soy un frenteamplista independiente. Y en el caso de Mujica, durante la campaña electoral del 2009 yo trabajé y traté de aportar todo mi esfuerzo al triunfo de la fórmula MUJICA-ASTORI. Y lo reitero, si volviera a plantearse la alternativa Lacalle – Mujica, reivindico haber votado a Mujica. Eso no me impide tener discrepancias importantes con sus posiciones y con acciones de su gobierno y decirlas claramente. No comparto en absoluto su manejo del tema de la educación, ni las empresas públicas gastando sin control y sin un plan de sostenibilidad de sus inversiones y sus gastos creciendo sin parar, ni con algunos proyectos de grandes inversiones, que como idea eran buenos, muy buenos, pero ejecutados muy mal, la regasificadora – por ejemplo o el puerto de aguas profundas.

“HAN PASADO MUCHOS MESES Y NO HAY UNA SOLA PRUEBA CREÍBLE DE ESE TÍTULO”

¿Por qué ha sido tan crítico con la actuación de Raúl Sendic al frente de Ancap y con el sonado tema de su título universitario?

VALENTI - Defiendo y he defendido a las empresas pública y en especial a ANCAP como una palanca fundamental para el Proyecto nacional y para un salto en el Uruguay productivo y por eso mismo me siento con derecho y obligación de criticar seriamente y con fundamento una gestión que considero muy mala. Los números son abrumadores. 800 millones de dólares de pérdidas en 5 años, despilfarros en gastos de publicidad y en inauguraciones, sectores enteros de la empresa con déficit crónico e inversiones en producciones absurdas e injustificables. Ese no era ni es una empresa del estado dirigida por la izquierda, donde además se cometieron inmoralidades. Sobre las ilegalidades no voy a opinar, eso lo debe hacer la justicia. Solo voy a realizar un comentario más, la ética y la moral en el manejo de los recursos del estado, son una de las pruebas fundamentales para cualquier fuerza política, pero en especial para la izquierda, por ello no creo ni que los Kirchner ni Maduro sean de izquierda. Sobre el falso título de licenciado no creo que haya nada que agregar. Han pasado muchos meses y no hay una sola prueba creíble de ese título. Aunque el Plenario del FA se solidarice, lo que me llena de vergüenza, no son ellos los que otorgan los títulos universitarios cubanos. Si hubiera una sola prueba sería yo mismo me retractaría, con mucho gusto.

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