EL MISTERIOSO CIERRE DE PIZZA EXPRESS
Crónicas del Este 30/10/2017 Policial
pizza

Sergio Secinaro

ESTE ES OTRO CALVETTE

Hace pocas semanas, una nueva empresa de la ciudad de Maldonado ha cerrado sus puertas, nos referimos al comercio llamado “Pizza Express”, ubicado en la calle Joaquín de Viana.
Crónicas del Este conversó con uno de sus ex empleados, porque los mismos se encuentran, como tantas veces sucede en nuestro país y últimamente con asiduidad en Maldonado, con las manos vacías y con las posibilidades laborales en el aire.
El ex empleado de dicho comercio nos contó, que hacía unos 4 años trabajaba en esa pizzería y que lo había contratado un tal Wilson Calvette - primo del famoso Nelson Calvette, que operaba el cambio Nelson de la familia Sanabria – (como dice el dicho; estos son otros López).
Esta empresa por lo que pudimos recabar, tenía bastante clientela y trabajaban en ella unas 16 personas, incluidas dos que estaban en la zona de Cerro Pelado, donde se elaboraban las pizzas (allí nos testimonian que era la casa de la madre de Wilson Calvette).
Nos dicen que este Wilson Calvette, era la persona que siempre estuvo al frente de “Pizza Express”, quien daba las órdenes, quien hacía las contrataciones y llevaba adelante el negocio en todo momento. O sea, para todos los empleados, durante muchísimo tiempo, el Sr. Calvette era “el dueño” de dicha pizzería.

CARMEN ROSAS Y EL ROBO

Sin embargo, nos afirman que hace unos 3 o 4 meses atrás, Wilson Calvette se fue retirando poco a poco del negocio y al mismo tiempo, fue tomando protagonismo, una persona que nos dicen que es su ex mujer y tiene por nombre, el de Carmen Rosas. Cuando apareció la mujer referida, las cosas parece que se empezaron a complicar en la pizzería, pero el detonante de toda esta situación, fue un robo a mano armada que sufrieron un domingo a la hora 00.15 en el mes pasado y de allí en más, las cosas se precipitaron.
Esa amarga noche, apareció un delincuente con un arma de grueso calibre y encañonó a uno de los delivery, que estaba contando plata afuera y le robó inmediatamente el dinero, al igual que a otros dos trabajadores más y luego fue a encarar a Carmen Rosas, la cual según nos atestigua el ex trabajador de la pizzería, le habría entregado el dinero de los sueldos, además de otras suma que era para funcionamiento del comercio.
Nos agregan, que justamente Carmen Rosas andaba con el dinero de los sueldos y de otras obligaciones encima, pues nos acotan, que ya la habían robado en otra ocasión dinero de la DGI.
Esa noche a esta mujer, le robaron justamente la cartera donde tenía el dinero de sueldos y jornales de los trabajadores de “Pizza Express”.
Pero las acciones en esa noche por parte de Carmen Rosas fueron bastante curiosas y sugestivas, pues el trabajador testigo presencial del robo, nos dice que la Sra. Rosas no quiso hacer denuncia policial del mismo, argumentando que no quería hacer más denuncias porque la habían robado una vez y no habían hecho nada (por parte de la Policía). Sin embargo uno de los empleados ya había llamado a la Policía y se hizo presente la misma en el lugar y tres empleados que fueron robados esa noche, fueron a declarar a dependencias policiales, porque incluso les habían llevado hasta los carnets de manipulación de alimentación.
El empleado nos sigue narrando, que los funcionarios de la pizzería encontraron evidente que al otro día, ese domingo, era previsible que no se iba a abrir el comercio, luego de haber vivido la Sra. Rosas una situación de estrés tan grande, con nervios desgastados luego de haber sido abordados por un delincuente que los amenazaba con un arma de fuego.

CORREN LOS RUMORES Y LA REUNIÓN DEL NUNCA MÁS

Los empleados comenzaron a recibir mensajes por parte de Carmen Rosas, donde les advertía, que su ánimo era no abrir más la pizzería; pero de todas formas quedaron de reunirse todos los empleados con dicha señora el día lunes, a eso de las 18 horas, para seguir encarando la situación de dicho comercio y normalizar las cosas.
Sin embargo, ya a pocas horas de los acontecimientos descriptos, varios empleados habrían comenzado a recibir mensajes de la Sra. Carmen Rosas, sugiriendo que ya no iba a abrir más el comercio y que se cerraría totalmente. Los empleados del comercio, ante la incertidumbre que les provocaba el cierre del local comercial intempestivamente, fueron a asesorarse con un abogado, que justamente tiene el estudio muy cerca de dicha pizzería y para la reunión del lunes ya pactada, se presentó este profesional a representar a los trabajadores ante la Sra. Rosas. En la reunión, nos asevera el ex empleado entrevistado, la Señora Carmen Rosas fue muy directa, al entregarles la llave y decirles que no tenía para pagarles y que tampoco tenía interés de seguir trabajando.
Los trabajadores asustados ante la decisión de esta mujer, le tiraron varias opciones, como ser que mandara a algunos de ellos al seguro de paro o que trajera a otra persona de confianza para poner al frente del negocio. Carmen no aceptó nada de lo propuesto para seguir.
Con el correr del tiempo, aparecieron otras figuras, aparte de Wilson Calvette, que se había retirado, pues Carmen Rosas dijo que pagaba alquiler a un tal Urbano Corbo, que sería el dueño del local y que nos afirman que era concuñado de Wilson Calvette y figuraba en las facturas de ANTEL.

LOS MISTERIOSOS PRESTAMISTAS COLOMBIANOS

Una de las cosas que llamaba la atención a los empleados de dicha pizzería, era la aparición de unos colombianos, de los cuales ya hemos escrito en estas páginas, que se dedican a realizar préstamos y los cobran en cuotas diarias y al parecer, todos los días iban a cobrarle a “Doña Carmen” (como le decían ellos). Incluso nos agregan, que llegaban a comer muchas veces en la pizzería, juntándose 4 o 5 de ellos.

EL ABOGADO DE LOS TRABAJADORES

Crónicas del Este también estuvo hablando con el abogado de los trabajadores de “Pizza Express”, el Doctor Andrés Bail, que nos confirmó que Wilson Calvette era la persona que llevaba adelante “Pizza Express”, tanto en Maldonado, como otra que funciona en la ciudad de San Carlos.
La pizzería que funcionaba en la calle Joaquín de Viana de la ciudad de Maldonado, legalmente era una sociedad anónima de nombre “Vía Fortino”. Crónicas del Este pudo confirmar que en comunicado del día 12 de setiembre de 2017 se producía la suspensión de la Vigencia de Certificados por parte del Banco de Previsión Social con fecha 08/09/2017 ha sido suspendida la vigencia de los certificados de situación regular de pagos de las Contribuciones de la Seguridad Social de “Vía Fortino SA”.
El abogado de los trabajadores nos dijo que Wilson Calvette parecería que tendría embargos y por consiguiente, no figuraría en ningún documento con respecto a ninguna de las dos pizzerías, pero nos agrega que el negocio de Maldonado ya venía generando deudas en BPS por lo menos hacía un año, incluso habían tenido una multa por parte de la DGI, por nos facturar todo lo correspondiente.
Asimismo esta empresa también fue multada en BPS y ante los dos organismos públicos habrían optado por hacer un convenio de pago. Pero como ya habíamos detallado antes, el 23 de Septiembre, luego del día del robo, se cerró con la postura en un principio de la sociedad “Vía Fortino” no tenía dinero, al igual que la Sra. Carmen Rosas, que sólo tenía un auto antiguo y que pagaba una cuota en una cooperativa de viviendas, supuestamente por un valor muy bajo.
El abogado nos dice, que Carmen manifestó en la reunión donde estuvo presente, todo este negro panorama, además de decir que estaba endeudada con prestamistas (suponemos que los famosos colombianos) y que por consiguiente, no podía hacer frente a lo que le reclamaban.
Otra de las explicaciones que habría dado Carmen Rosas, aparte de que la pizzería venía bastante mal, es que ella jugaba dinero al casino (específicamente nombró el Conrad) y que allí había dejado gran parte de sus ganancias.
En un principio en el medio de todas estas negociaciones, se dijo por parte de la Sra. Rosas que entregaba la sociedad anónima “Vía Fortino” a los trabajadores y que ellos se hicieran cargo de todo, incluso de las deudas ante BPS y DGI y se les otorgaba un año y tres meses de exoneración del pago de alquiler; pues el abogado nos manifiesta que el propietario del local, llamado Urbano Corbo Pereyra, evidentemente está relacionado con ellos y ese local parece que habría sido anteriormente del padre de la propia Carmen Rosas y también hasta el propio Wilson Calvette habría sido propietario del local, hasta que finalmente aparece el tal Urbano Corbo.
Wilson Calvette y Urbano Corbo por su parte, enseguida tomaron distancia del problema y dijeron que ellos no eran parte del negocio y no tenían nada que ver. Urbano Corbo sólo le habría alquilado el local a la Sra. Carmen Rosas, pero hasta el momento tampoco se aportó ninguna prueba de ello. Wilson Calvette en todo momento negó su participación en el negocio, sin embargo fue él quien contrató al personal y gestionó el local durante años, hay trabajadores con 14 o 15 años de antigüedad.
El Dr. Bal nos cuenta que la propuesta hecha por este grupo de personas no fue aceptada por los ex trabajadores, porque era una locura seguir adelante con una sociedad anónima, porque además de la deuda de DGI y BPS, puede haber otras deudas ocultas, como vales o préstamos y no hay registros de esos.
La contrapropuesta hecha por el abogado de los trabajadores es que les den un año y seis meses de alquiler gratis, para saldar los créditos laborales; un contrato de alquiler justo para continuar hacia adelante; el mobiliario del local y la cartelería y el uso comercial, que sería algo de palabra, así como uso de la línea telefónica. También se les pidió un dinero mínimo de unos 150.000 pesos para cubrir algunos gastos.
El abogado que representa a Wilson Calvette, Carmen Rosas y Urbano Corbo sería un tal Dr. Rígoli. Ahora la pelota la tienen estas tres personas y según el abogado de los trabajadores, la contrapropuesta tendría asidero, pero estarían juntando el dinero para llegar a un acuerdo.
Al mismo tiempo el Dr. Andrés Bal nos manifiesta que se está tratando de conseguir un inversor para la pizzería, porque todo esto sería viable si se vende “la llave del negocio”. Ya que el tema es que ninguno de los trabajadores quiere asumir la responsabilidad de llevar adelante el negocio, además de la inversión necesaria que hay que hacer, como es pagar un contador, hacer las habilitaciones correspondientes nuevamente, comprar mercadería, entre otras cosas.
Carmen Rosas, nos acotan, figura como directora de “Vía Fortino SA” y además Urbano Corbo, también estaba citado como socio empleador y Wilson Calvette, si bien se alejó de dicho negocio en su momento, durante mucho tiempo figuró al frente del mismo y llegar a un acuerdo con los trabajadores sería mucho más beneficioso para estas personas, que ir a la vía judicial donde el reclamo sería muchísimo más grande.
Esperemos que los trabajadores puedan sostener su fuente de trabajo y no terminen como lamentablemente terminan muchas veces, con las manos vacías y las personas y las sociedades anónimas que intervenían en el negocio, luego se esfuman como el humo en el viento…

El tiempo - Tutiempo.net

ACTUALIDAD

Tweets