"ASSE GASTARÁ CASI US$ 90.000 EN ALQUILAR UN VEHÍCULO ELÉCTRICO CON CHOFER POR UN AÑO EN COLONIA"
Crónicas del Este 13/06/2026 Política
Mientras la salud pública enfrenta carencias de recursos, dificultades para cubrir vacantes y reclamos permanentes por mejoras en la atención, la Red de Atención Primaria (RAP) de Colonia resolvió adjudicar una licitación para el arrendamiento de un vehículo eléctrico con chofer por un monto total de $ 3.767.500, equivalentes a aproximadamente US$ 89.700 al tipo de cambio actual de $42 por dólar.La contratación fue realizada mediante la Licitación Abreviada Nº 20/2026, denominada “Arrendamiento de vehículo con chofer para la RAP Colonia”, y terminó siendo adjudicada al proveedor Luis Alberto Benko Peter (RUT 215075330017) por un total de 100.000 kilómetros, a razón de $ 34,25 por kilómetro sin impuestos, alcanzando un monto final con IVA incluido de $ 3.767.500.Lo llamativo del caso es que la resolución establece que el contrato tendrá una duración inicial de un año, pero además podrá ser prorrogado automáticamente por hasta dos períodos adicionales de un año cada uno. Es decir, el gasto podría extenderse durante tres años si ninguna de las partes manifiesta su voluntad de finalizar el vínculo contractual.La pregunta surge de inmediato: ¿era realmente necesario gastar casi 90.000 dólares en alquilar un vehículo?UN VEHÍCULO NUEVO CUESTA MUCHO MENOSHoy en Uruguay es posible adquirir vehículos eléctricos nuevos por montos que oscilan entre US$ 20.000 y US$ 35.000, dependiendo de la marca y el equipamiento. Incluso modelos de gama media utilizados por organismos públicos difícilmente superen los US$ 40.000.Si la RAP Colonia hubiera optado por comprar un vehículo eléctrico propio por US$ 30.000 o incluso US$ 35.000, el Estado seguiría disponiendo de un activo al finalizar el período de uso. En cambio, mediante esta modalidad de arrendamiento, luego de desembolsar casi US$ 90.000, no quedará ningún vehículo en propiedad de ASSE.La diferencia económica es contundente: Monto del arrendamiento: $ 3.767.500 (US$ 89.700).Compra estimada de un vehículo eléctrico nuevo: entre US$ 25.000 y US$ 35.000.Diferencia potencial: entre US$ 54.700 y US$ 64.700.Incluso si se agregara el costo salarial de un chofer propio, combustible o energía, mantenimiento y seguros, resulta difícil comprender cómo se justifica una erogación que prácticamente triplica el valor de mercado de muchos vehículos eléctricos nuevos.UN LLAMADO CON POCA COMPETENCIAOtro aspecto llamativo es que al llamado se presentaron tres empresas: Benko Peter Luis Alberto, Macebus SRL y Xeloa SRL. Sin embargo, la Comisión Asesora de Adjudicaciones resolvió desestimar las ofertas de Macebus y Xeloa por no presentar la totalidad de la documentación requerida en el pliego.De esta forma, la adjudicación terminó quedando en manos de un único oferente válido.La propia resolución señala además que la administración solicitó una mejora de oferta al adjudicatario por considerar inconveniente el precio presentado en relación con otras propuestas similares y los valores vigentes en el mercado. Como resultado de esa negociación, el proveedor redujo apenas $ 1 por kilómetro, argumentando que no podía mejorar más su cotización.EL ETERNO PROBLEMA DEL ESTADOEste caso vuelve a poner sobre la mesa una discusión recurrente sobre la gestión de los recursos públicos.Mientras miles de uruguayos esperan consultas médicas, especialistas o intervenciones quirúrgicas, organismos estatales continúan recurriendo a mecanismos de contratación cuyos costos finales generan legítimas dudas sobre su conveniencia económica.La lógica empresarial indica que cuando el costo acumulado del alquiler supera ampliamente el valor de compra del bien, adquirirlo suele ser la opción más eficiente. Sin embargo, en la administración pública muchas veces prevalece la contratación de servicios tercerizados, aun cuando ello implique desembolsos considerablemente superiores.En definitiva, la RAP Colonia gastará casi 90.000 dólares para disponer de un vehículo eléctrico con chofer. La pregunta que queda flotando es tan simple como incómoda: si con menos de la mitad de ese dinero podía comprarse un vehículo nuevo, ¿por qué los contribuyentes terminan pagando una cifra tan elevada por alquilarlo?En tiempos donde cada peso destinado a la salud pública debería administrarse con el máximo rigor, decisiones como esta merecen un análisis profundo y explicaciones claras por parte de las autoridades responsables.
Mientras la salud pública enfrenta carencias de recursos, dificultades para cubrir vacantes y reclamos permanentes por mejoras en la atención, la Red de Atención Primaria (RAP) de Colonia resolvió adjudicar una licitación para el arrendamiento de un vehículo eléctrico con chofer por un monto total de $ 3.767.500, equivalentes a aproximadamente US$ 89.700 al tipo de cambio actual de $42 por dólar.La contratación fue realizada mediante la Licitación Abreviada Nº 20/2026, denominada “Arrendamiento de vehículo con chofer para la RAP Colonia”, y terminó siendo adjudicada al proveedor Luis Alberto Benko Peter (RUT 215075330017) por un total de 100.000 kilómetros, a razón de $ 34,25 por kilómetro sin impuestos, alcanzando un monto final con IVA incluido de $ 3.767.500.Lo llamativo del caso es que la resolución establece que el contrato tendrá una duración inicial de un año, pero además podrá ser prorrogado automáticamente por hasta dos períodos adicionales de un año cada uno. Es decir, el gasto podría extenderse durante tres años si ninguna de las partes manifiesta su voluntad de finalizar el vínculo contractual.La pregunta surge de inmediato: ¿era realmente necesario gastar casi 90.000 dólares en alquilar un vehículo?UN VEHÍCULO NUEVO CUESTA MUCHO MENOSHoy en Uruguay es posible adquirir vehículos eléctricos nuevos por montos que oscilan entre US$ 20.000 y US$ 35.000, dependiendo de la marca y el equipamiento. Incluso modelos de gama media utilizados por organismos públicos difícilmente superen los US$ 40.000.Si la RAP Colonia hubiera optado por comprar un vehículo eléctrico propio por US$ 30.000 o incluso US$ 35.000, el Estado seguiría disponiendo de un activo al finalizar el período de uso. En cambio, mediante esta modalidad de arrendamiento, luego de desembolsar casi US$ 90.000, no quedará ningún vehículo en propiedad de ASSE.La diferencia económica es contundente: Monto del arrendamiento: $ 3.767.500 (US$ 89.700).Compra estimada de un vehículo eléctrico nuevo: entre US$ 25.000 y US$ 35.000.Diferencia potencial: entre US$ 54.700 y US$ 64.700.Incluso si se agregara el costo salarial de un chofer propio, combustible o energía, mantenimiento y seguros, resulta difícil comprender cómo se justifica una erogación que prácticamente triplica el valor de mercado de muchos vehículos eléctricos nuevos.UN LLAMADO CON POCA COMPETENCIAOtro aspecto llamativo es que al llamado se presentaron tres empresas: Benko Peter Luis Alberto, Macebus SRL y Xeloa SRL. Sin embargo, la Comisión Asesora de Adjudicaciones resolvió desestimar las ofertas de Macebus y Xeloa por no presentar la totalidad de la documentación requerida en el pliego.De esta forma, la adjudicación terminó quedando en manos de un único oferente válido.La propia resolución señala además que la administración solicitó una mejora de oferta al adjudicatario por considerar inconveniente el precio presentado en relación con otras propuestas similares y los valores vigentes en el mercado. Como resultado de esa negociación, el proveedor redujo apenas $ 1 por kilómetro, argumentando que no podía mejorar más su cotización.EL ETERNO PROBLEMA DEL ESTADOEste caso vuelve a poner sobre la mesa una discusión recurrente sobre la gestión de los recursos públicos.Mientras miles de uruguayos esperan consultas médicas, especialistas o intervenciones quirúrgicas, organismos estatales continúan recurriendo a mecanismos de contratación cuyos costos finales generan legítimas dudas sobre su conveniencia económica.La lógica empresarial indica que cuando el costo acumulado del alquiler supera ampliamente el valor de compra del bien, adquirirlo suele ser la opción más eficiente. Sin embargo, en la administración pública muchas veces prevalece la contratación de servicios tercerizados, aun cuando ello implique desembolsos considerablemente superiores.En definitiva, la RAP Colonia gastará casi 90.000 dólares para disponer de un vehículo eléctrico con chofer. La pregunta que queda flotando es tan simple como incómoda: si con menos de la mitad de ese dinero podía comprarse un vehículo nuevo, ¿por qué los contribuyentes terminan pagando una cifra tan elevada por alquilarlo?En tiempos donde cada peso destinado a la salud pública debería administrarse con el máximo rigor, decisiones como esta merecen un análisis profundo y explicaciones claras por parte de las autoridades responsables.
| Dom | Mar | Mié | Juv | Vie | Sáb |
| +18° | +17° | +18° | +18° | +22° | +22° |
| +13° | +11° | +14° | +14° | +12° | +15° |




