CRISIS EN EL PEREIRA ROSSELL: RENUNCIAN NEUROCIRUJANOS Y ASSE SALE A GARANTIZAR LA ATENCIÓN PEDIÁTRICA
Crónicas del Este 13/08/2026 Política
La situación del servicio de Neurocirugía Pediátrica del Hospital Pereira Rossell volvió a quedar en el centro de la discusión pública luego de nuevas renuncias de especialistas y de las fuertes denuncias formuladas por el exjefe del área, el neurocirujano Gonzalo Costa.En las últimas horas, otros dos profesionales que cumplían funciones de guardia comunicaron su salida del hospital. Estas renuncias se suman a la decisión adoptada previamente por Costa, quien dejó no solamente la jefatura sino también sus restantes funciones en el centro asistencial.El episodio adquiere especial relevancia porque el Pereira Rossell es un centro de referencia nacional para la atención de niños y adolescentes. Los profesionales que renunciaron integraban el equipo encargado de cubrir las guardias de Neurocirugía Pediátrica.UNA DENUNCIA QUE DESATÓ LA POLÉMICACosta hizo pública una carta dirigida a sus colegas en la que cuestionó duramente las condiciones en las que se estaba desarrollando la atención.Según lo expresado por el especialista, durante los últimos meses se habría producido un deterioro progresivo de las condiciones de trabajo y se habrían llegado a suspender coordinaciones quirúrgicas debido a la falta de determinados elementos necesarios para desarrollar procedimientos con seguridad. Entre las carencias mencionadas aparecen instrumental microquirúrgico, elementos para posicionar a los pacientes pediátricos y equipamiento específico para las intervenciones.La gravedad de su planteo quedó sintetizada en una advertencia particularmente fuerte: Costa sostuvo que se estaba llegando a una situación en la que se “sobrevolaba” la omisión de asistencia.El médico afirmó además que había planteado las dificultades en reiteradas oportunidades ante las autoridades y que, según su versión, algunas de las respuestas recibidas estuvieron vinculadas a la falta de presupuesto. También señaló que había realizado gestiones ante diferentes niveles de la administración sanitaria.ASSE Y LA DIRECCIÓN DEL HOSPITAL LO NIEGANLas autoridades sanitarias tienen una lectura completamente diferente de la situación.El director del Pereira Rossell, Gustavo Giachetto, rechazó que exista una situación de omisión de asistencia y sostuvo que no fue necesario suspender cirugías debido a falta de insumos. También afirmó que las guardias de Neurocirugía están cubiertas y que el hospital cuenta con capacidad para responder a las demandas asistenciales.Desde ASSE, su presidente Álvaro Danza también descartó que exista omisión de asistencia. Sin embargo, reconoció que el servicio requiere equipamiento específico y confirmó que se había iniciado el proceso para adquirir un nuevo microscopio quirúrgico, cuyo valor fue señalado en torno a los US$ 300.000.La administración también trabaja en la recuperación del vínculo entre el hospital y la Unidad Académica de Neurocirugía de la Facultad de Medicina, con el objetivo de fortalecer la supervisión y el funcionamiento del servicio.CUATRO NUEVAS PROFESIONALES PARA CUBRIR EL SERVICIOAnte la salida de los especialistas, las autoridades del Pereira Rossell resolvieron incorporar cuatro nuevas neurocirujanas, que asumirán funciones vinculadas al servicio de Neurocirugía Pediátrica y a la cobertura de las guardias.Desde el hospital se aseguró que, de esta manera, la asistencia queda garantizada y que las renuncias no implicarán un vacío en la atención de los pacientes pediátricos.La discusión, sin embargo, trasciende la cantidad de profesionales disponibles.El punto central es determinar si las condiciones materiales y de equipamiento existentes son suficientes para garantizar una atención adecuada y segura, particularmente en una especialidad tan compleja como la neurocirugía pediátrica.LA MINISTRA LUSTEMBERG TAMBIÉN ENTRÓ EN LA POLÉMICALa ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, respaldó públicamente la posición de las autoridades del Pereira Rossell y cuestionó la manera en que Costa hizo pública su denuncia.Lustemberg afirmó que siguió el tema junto a las autoridades de ASSE y del hospital y sostuvo que no existen dificultades asistenciales como las denunciadas. No obstante, reconoció que existen problemas de equipamiento en algunas áreas de ASSE y señaló que se trata de dificultades que vienen de años anteriores.La ministra también criticó que la carta de Costa se difundiera públicamente sin haber sido presentada previamente a la dirección del hospital. A su entender, ese mecanismo puede generar preocupación entre los pacientes y sus familias.Así, el caso presenta dos versiones contrapuestas: por un lado, un especialista que decidió abandonar sus cargos denunciando carencias que considera incompatibles con una atención segura; por otro, las autoridades sanitarias que niegan que haya existido omisión de asistencia y aseguran que las prestaciones están garantizadas.CRÓNICAS DEL ESTE PUBLICARÁ LA CARTA DEL DR. COSTAEn Crónicas del Este, en la edición de mañana, publicaremos la carta del neurocirujano Dr. Gonzalo Costa, documento que permitirá a nuestros lectores conocer directamente los fundamentos expuestos por el profesional para adoptar la decisión de dejar sus funciones en el Hospital Pereira Rossell.Será un documento clave para comprender desde la primera persona qué denunció Costa, cuáles fueron las carencias que señaló, qué respuestas afirmó haber recibido de las autoridades y por qué consideró que la situación había llegado a un límite.El caso recién comienza a desplegar sus consecuencias y abre una discusión que excede las renuncias: ¿el sistema de salud pública cuenta con los recursos, equipamiento y condiciones necesarias para garantizar una neurocirugía pediátrica de máxima seguridad?La respuesta no debería quedar solamente en el cruce entre médicos y autoridades. Detrás de esta controversia están los pacientes más vulnerables: niños que necesitan una atención especializada y familias que tienen derecho a saber en qué condiciones funciona el servicio que debe atenderlos.
La situación del servicio de Neurocirugía Pediátrica del Hospital Pereira Rossell volvió a quedar en el centro de la discusión pública luego de nuevas renuncias de especialistas y de las fuertes denuncias formuladas por el exjefe del área, el neurocirujano Gonzalo Costa.En las últimas horas, otros dos profesionales que cumplían funciones de guardia comunicaron su salida del hospital. Estas renuncias se suman a la decisión adoptada previamente por Costa, quien dejó no solamente la jefatura sino también sus restantes funciones en el centro asistencial.El episodio adquiere especial relevancia porque el Pereira Rossell es un centro de referencia nacional para la atención de niños y adolescentes. Los profesionales que renunciaron integraban el equipo encargado de cubrir las guardias de Neurocirugía Pediátrica.UNA DENUNCIA QUE DESATÓ LA POLÉMICACosta hizo pública una carta dirigida a sus colegas en la que cuestionó duramente las condiciones en las que se estaba desarrollando la atención.Según lo expresado por el especialista, durante los últimos meses se habría producido un deterioro progresivo de las condiciones de trabajo y se habrían llegado a suspender coordinaciones quirúrgicas debido a la falta de determinados elementos necesarios para desarrollar procedimientos con seguridad. Entre las carencias mencionadas aparecen instrumental microquirúrgico, elementos para posicionar a los pacientes pediátricos y equipamiento específico para las intervenciones.La gravedad de su planteo quedó sintetizada en una advertencia particularmente fuerte: Costa sostuvo que se estaba llegando a una situación en la que se “sobrevolaba” la omisión de asistencia.El médico afirmó además que había planteado las dificultades en reiteradas oportunidades ante las autoridades y que, según su versión, algunas de las respuestas recibidas estuvieron vinculadas a la falta de presupuesto. También señaló que había realizado gestiones ante diferentes niveles de la administración sanitaria.ASSE Y LA DIRECCIÓN DEL HOSPITAL LO NIEGANLas autoridades sanitarias tienen una lectura completamente diferente de la situación.El director del Pereira Rossell, Gustavo Giachetto, rechazó que exista una situación de omisión de asistencia y sostuvo que no fue necesario suspender cirugías debido a falta de insumos. También afirmó que las guardias de Neurocirugía están cubiertas y que el hospital cuenta con capacidad para responder a las demandas asistenciales.Desde ASSE, su presidente Álvaro Danza también descartó que exista omisión de asistencia. Sin embargo, reconoció que el servicio requiere equipamiento específico y confirmó que se había iniciado el proceso para adquirir un nuevo microscopio quirúrgico, cuyo valor fue señalado en torno a los US$ 300.000.La administración también trabaja en la recuperación del vínculo entre el hospital y la Unidad Académica de Neurocirugía de la Facultad de Medicina, con el objetivo de fortalecer la supervisión y el funcionamiento del servicio.CUATRO NUEVAS PROFESIONALES PARA CUBRIR EL SERVICIOAnte la salida de los especialistas, las autoridades del Pereira Rossell resolvieron incorporar cuatro nuevas neurocirujanas, que asumirán funciones vinculadas al servicio de Neurocirugía Pediátrica y a la cobertura de las guardias.Desde el hospital se aseguró que, de esta manera, la asistencia queda garantizada y que las renuncias no implicarán un vacío en la atención de los pacientes pediátricos.La discusión, sin embargo, trasciende la cantidad de profesionales disponibles.El punto central es determinar si las condiciones materiales y de equipamiento existentes son suficientes para garantizar una atención adecuada y segura, particularmente en una especialidad tan compleja como la neurocirugía pediátrica.LA MINISTRA LUSTEMBERG TAMBIÉN ENTRÓ EN LA POLÉMICALa ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, respaldó públicamente la posición de las autoridades del Pereira Rossell y cuestionó la manera en que Costa hizo pública su denuncia.Lustemberg afirmó que siguió el tema junto a las autoridades de ASSE y del hospital y sostuvo que no existen dificultades asistenciales como las denunciadas. No obstante, reconoció que existen problemas de equipamiento en algunas áreas de ASSE y señaló que se trata de dificultades que vienen de años anteriores.La ministra también criticó que la carta de Costa se difundiera públicamente sin haber sido presentada previamente a la dirección del hospital. A su entender, ese mecanismo puede generar preocupación entre los pacientes y sus familias.Así, el caso presenta dos versiones contrapuestas: por un lado, un especialista que decidió abandonar sus cargos denunciando carencias que considera incompatibles con una atención segura; por otro, las autoridades sanitarias que niegan que haya existido omisión de asistencia y aseguran que las prestaciones están garantizadas.CRÓNICAS DEL ESTE PUBLICARÁ LA CARTA DEL DR. COSTAEn Crónicas del Este, en la edición de mañana, publicaremos la carta del neurocirujano Dr. Gonzalo Costa, documento que permitirá a nuestros lectores conocer directamente los fundamentos expuestos por el profesional para adoptar la decisión de dejar sus funciones en el Hospital Pereira Rossell.Será un documento clave para comprender desde la primera persona qué denunció Costa, cuáles fueron las carencias que señaló, qué respuestas afirmó haber recibido de las autoridades y por qué consideró que la situación había llegado a un límite.El caso recién comienza a desplegar sus consecuencias y abre una discusión que excede las renuncias: ¿el sistema de salud pública cuenta con los recursos, equipamiento y condiciones necesarias para garantizar una neurocirugía pediátrica de máxima seguridad?La respuesta no debería quedar solamente en el cruce entre médicos y autoridades. Detrás de esta controversia están los pacientes más vulnerables: niños que necesitan una atención especializada y familias que tienen derecho a saber en qué condiciones funciona el servicio que debe atenderlos.
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