EMOTIVO MENSAJE DEL HIJO DEL “FLACO” DE LOS SANTOS A SU PADRE POR EL CUMPLEAÑOS
Crónicas del Este 17/02/2022 Política
Hoy 17 de febrero es el cumpleaños número 60 del ex Intendente dos veces y ex Diputado Oscar de Los Santos. En ese contexto su hijo “Nacho”, le envió un mensaje emotivo en las redes sociales, expresando lo siguiente:
“Mi viejo es un obrero devenido en pintor que hoy comenzó a cumplir sus primeros 60 años. Se dedica a embellecer paredes y distintas "cosas", lo que esté en mal estado. Esas "cosas", que son su fuente humana, lo han llevado a eternos desvelos, al igual que las paredes ya que son su fuente laboral. A ambas, por distintos factores de la vida, algunos individuos las dejan así como están, desintegrarandose, o las mejoran para que sus composiciones, aunque parezcan estáticas debido a que naturalizamos nuestras rutinas y las visualizamos como algo corriente, puedan llamarnos la atención para que digamos: -acá hay algo que cambió, y fue para bien, la cotidianidad ya no es la misma-.
Sus vecinos de la juventud me contaron alguna vez, que cuando compró su primer terreno con la ayuda de su patrón, el Cotorra, se asentó en el mismo con dieciséis años luego de dejar su natal Pueblo Gerona (Km110), y al poco tiempo después se interesó de primera mano en su nuevo barrio de Maldonado, por el acceso de las casas al agua y a su vez por el merendero para los chiquilines a través de la comisión barrial. Un barrio obrero que le dejó en claro que los mal llamados "condenados", los "nadie", esas "cosas" merecían transformar sus vidas, más que nada las generaciones venideras de ese entonces, ya no podían seguir sosteniendo esa cadena que les parecía ser irrompible. Hoy en día aún siguen habiendo ambos, postergados e imprescindibles.
Cuando yo era niño aprovechaba todo el tiempo que pudiera junto a el, dónde sea y como fuera. En algunas vacaciones de primavera lo acompañaba a sus trabajos de pintura, lijaba algún mueble o limpiaba manchas. También me mezclaba en su eterna militancia y representación social. Siempre lo escuché hablar de historia, de guerras y conciliaciones, de ideologías, de clases sociales, y de personas con distintos intereses (personales y colectivos, sanos e insanos) en todos los ámbitos de la vida, cosa que ella me viene demostrando. También están impregnados en su memoria, con gratos recuerdos, y aún sigue nombrando a sus compañeros de la obra, gente excelente que merece que se los escriba con mayúsculas ya que en parte lo formaron aportándole conocimiento, pero poco me contó sobre los lumpenes que vivían de tabúes, creo que ni siquiera recuerda sus nombres. Me dijo que nunca fuera un trepador o abusivo con la suerte mientras el tiempo en ese momento ya no era el mismo de antes, y me hacía ver que este, era mucho más valioso que cualquier cosa material.
La vida le dió la oportunidad de representar muchas veces, desde sus veinte y pocos años al frente del sindicato de los obreros, siempre queriendo llegar a acuerdos, sin utilizar la confrontación irracional, por ejemplo ya a sus cuarenta y tres años, con los grandes capitales que acostumbraban al amiguismo politico y el despropósito con sus antojos en acciones dentro del territorio departamental, el más recaudador del pais y de los menos redistributivo en políticas públicas. Pensando algunos de ellos que era solo un pintor de pared, junto con algunos de sus compañeros también de "obra", les marcó los límites y los obligó (mediante votación en el legislativo ya que es un fiel representante del republicanismo) a generar, a través de sus aportes con parte del capital de sus ganancias, la infraestructura descentralizada para la mejora social en esos lugares periféricos, donde las paredes ya tenían, no solo años de degradación, sino que habían sido de manera consciente, olvidadas por el Estado. Como obrero que fue, le quedó algún trastorno de derribar paredes para reformar. Construyeron pasillos para que el desarrollo en esas zonas no sea solo lo cronológico de las edades, sino para que sus habitantes tuvieran formación educativa, laboral, cultural y deportiva conviviendo en viviendas dignas.
En mi juventud, en algunas licencias, me permitió recorrer tres veces el país junto a él, de norte a sur y de este a oeste, también algunas provincias. Ver la infraestructura nacional emergente y sus debes, conocer a cooperativas productivas en pueblos como Noblia, pequeños y medianos productores a nivel nacional, naranjeros que debían vender a bajo costo su producción a la macro empresa para que esta pudiera llegar a colocar la demanda solicitada por los mercados internacionales, también en otra localidad verlo mediar en conflictos por haberes salariales impagos, conocer a los cañeros de Bella Unión, participar en Juan Lacaze en los extintos talleres de INEFOP para la reactivacion del mercado que derivaba de su puerto, llevarlo reiteradas veces a reuniones para tratar la problemática de San Carlos, de la cuál aunque creamos que no, también somos parte de ella, conocer barrios de contexto crítico en pueblos y ciudades de distintos departamentos, juntarnos con sus compañeros de Paysandú en el mismo club en dónde iba a jugar al basquetbol a esta anterior etapa, actividad que el me acompañaba, algunas veces no debido a sus compromisos. Ahora, años después, tras su constante incentivo retome la práctica de este deporte, si prueba con el estudio formal sabiendo lo incisivo que es, quizás lo logre.
Y es por esas acciones que siento por el un orgullo inmedible. Ese constante accionar por los otros, que le ha llevado mucho más que la mitad de su vida, hacen que lo nombre más veces por su apodo "El Flaco" que por "papá". Esto puede ser que deba a que siempre sentí que el, a pesar de estar siempre para nosotros, su familia y amigos, haciéndonos saber que el Estado no es para beneficio propio, también lo estaba de la misma forma por los demás, los cuáles creemos que merecen ser dignos de su vidas, reivindicando sus derechos para derribar esas paredes y construir lo que merecen, sin convertirse en mercancía de cambio.
Digo que cumple sus primeros sesenta porque para quiénes lo apreciamos, el Flaco va a ser eterno, no en sentido físico obviamente, tampoco como referente carente de moral, de caudillo de cotillón, de estatua sin sentido que se convierte en figura individualista al verla, en placa sin merecimiento correspondiente, o en nombre de infraestructura. Sino que lo será por transitar este mundo calmo y de manera humilde, transparente, con una forma ética inquebrantable, de una lucidez todavía alumbrante, perteneciente a los colectivos que están para lo anteriormente relatado sumado a la agenda de derechos, que aprende de ellos a cada rato, a veces testarudo si, con equivocaciones también, nunca con malas intenciones, que cree fielmente que vienen otras generaciones que ya son mejores, y que merecen ese debe del tan ansiado recambio.
Ahora se dió el lujo de volver a su origen, cosa que nunca olvidó, y construye como de costumbre con sus propias manos utilizando maderas y piedras en el terreno de sus padres, en el pueblo que lo vio nacer. También los tiene siempre presente. Yo trato de seguir acompañadolo en parte a construir, y espero que a esta altura estemos aprendiendo de manera recíproca. Tengo mucho con tenerlo, de difrutarnos pero también a veces, de discutír. Estoy cargado con historias que he vivido junto a él, también las que sé y quizás nunca cuente y ni siquiera comente, ya que son éstas las que generan que lo vea sin desmerecer a nadie, porque se que hubieron, hay y vendrán Flacos, como la persona más digna que he tenido el gusto de conocer y hace que sienta que el, sea el hombre nuevo.
La vida siempre puede más, da sanas revanchas, ahora convirtiéndolo en un abuelo gigante.
Felicidades Flaco! Salud pa!
En el ejercicio como Intendente durante el segundo periodo frenteamplista, en el Foro de Alcaldes acontecido en Estados Unidos, habiendo invitado y siendo acompañado por un alcalde de otro partido político. Expuso sobre historia, infraestructura, políticas redistributivas, democratización en la toma de decisiones, plusvalía y acerca del futuro.”
Hoy 17 de febrero es el cumpleaños número 60 del ex Intendente dos veces y ex Diputado Oscar de Los Santos. En ese contexto su hijo “Nacho”, le envió un mensaje emotivo en las redes sociales, expresando lo siguiente:
“Mi viejo es un obrero devenido en pintor que hoy comenzó a cumplir sus primeros 60 años. Se dedica a embellecer paredes y distintas "cosas", lo que esté en mal estado. Esas "cosas", que son su fuente humana, lo han llevado a eternos desvelos, al igual que las paredes ya que son su fuente laboral. A ambas, por distintos factores de la vida, algunos individuos las dejan así como están, desintegrarandose, o las mejoran para que sus composiciones, aunque parezcan estáticas debido a que naturalizamos nuestras rutinas y las visualizamos como algo corriente, puedan llamarnos la atención para que digamos: -acá hay algo que cambió, y fue para bien, la cotidianidad ya no es la misma-.
Sus vecinos de la juventud me contaron alguna vez, que cuando compró su primer terreno con la ayuda de su patrón, el Cotorra, se asentó en el mismo con dieciséis años luego de dejar su natal Pueblo Gerona (Km110), y al poco tiempo después se interesó de primera mano en su nuevo barrio de Maldonado, por el acceso de las casas al agua y a su vez por el merendero para los chiquilines a través de la comisión barrial. Un barrio obrero que le dejó en claro que los mal llamados "condenados", los "nadie", esas "cosas" merecían transformar sus vidas, más que nada las generaciones venideras de ese entonces, ya no podían seguir sosteniendo esa cadena que les parecía ser irrompible. Hoy en día aún siguen habiendo ambos, postergados e imprescindibles.
Cuando yo era niño aprovechaba todo el tiempo que pudiera junto a el, dónde sea y como fuera. En algunas vacaciones de primavera lo acompañaba a sus trabajos de pintura, lijaba algún mueble o limpiaba manchas. También me mezclaba en su eterna militancia y representación social. Siempre lo escuché hablar de historia, de guerras y conciliaciones, de ideologías, de clases sociales, y de personas con distintos intereses (personales y colectivos, sanos e insanos) en todos los ámbitos de la vida, cosa que ella me viene demostrando. También están impregnados en su memoria, con gratos recuerdos, y aún sigue nombrando a sus compañeros de la obra, gente excelente que merece que se los escriba con mayúsculas ya que en parte lo formaron aportándole conocimiento, pero poco me contó sobre los lumpenes que vivían de tabúes, creo que ni siquiera recuerda sus nombres. Me dijo que nunca fuera un trepador o abusivo con la suerte mientras el tiempo en ese momento ya no era el mismo de antes, y me hacía ver que este, era mucho más valioso que cualquier cosa material.
La vida le dió la oportunidad de representar muchas veces, desde sus veinte y pocos años al frente del sindicato de los obreros, siempre queriendo llegar a acuerdos, sin utilizar la confrontación irracional, por ejemplo ya a sus cuarenta y tres años, con los grandes capitales que acostumbraban al amiguismo politico y el despropósito con sus antojos en acciones dentro del territorio departamental, el más recaudador del pais y de los menos redistributivo en políticas públicas. Pensando algunos de ellos que era solo un pintor de pared, junto con algunos de sus compañeros también de "obra", les marcó los límites y los obligó (mediante votación en el legislativo ya que es un fiel representante del republicanismo) a generar, a través de sus aportes con parte del capital de sus ganancias, la infraestructura descentralizada para la mejora social en esos lugares periféricos, donde las paredes ya tenían, no solo años de degradación, sino que habían sido de manera consciente, olvidadas por el Estado. Como obrero que fue, le quedó algún trastorno de derribar paredes para reformar. Construyeron pasillos para que el desarrollo en esas zonas no sea solo lo cronológico de las edades, sino para que sus habitantes tuvieran formación educativa, laboral, cultural y deportiva conviviendo en viviendas dignas.
En mi juventud, en algunas licencias, me permitió recorrer tres veces el país junto a él, de norte a sur y de este a oeste, también algunas provincias. Ver la infraestructura nacional emergente y sus debes, conocer a cooperativas productivas en pueblos como Noblia, pequeños y medianos productores a nivel nacional, naranjeros que debían vender a bajo costo su producción a la macro empresa para que esta pudiera llegar a colocar la demanda solicitada por los mercados internacionales, también en otra localidad verlo mediar en conflictos por haberes salariales impagos, conocer a los cañeros de Bella Unión, participar en Juan Lacaze en los extintos talleres de INEFOP para la reactivacion del mercado que derivaba de su puerto, llevarlo reiteradas veces a reuniones para tratar la problemática de San Carlos, de la cuál aunque creamos que no, también somos parte de ella, conocer barrios de contexto crítico en pueblos y ciudades de distintos departamentos, juntarnos con sus compañeros de Paysandú en el mismo club en dónde iba a jugar al basquetbol a esta anterior etapa, actividad que el me acompañaba, algunas veces no debido a sus compromisos. Ahora, años después, tras su constante incentivo retome la práctica de este deporte, si prueba con el estudio formal sabiendo lo incisivo que es, quizás lo logre.
Y es por esas acciones que siento por el un orgullo inmedible. Ese constante accionar por los otros, que le ha llevado mucho más que la mitad de su vida, hacen que lo nombre más veces por su apodo "El Flaco" que por "papá". Esto puede ser que deba a que siempre sentí que el, a pesar de estar siempre para nosotros, su familia y amigos, haciéndonos saber que el Estado no es para beneficio propio, también lo estaba de la misma forma por los demás, los cuáles creemos que merecen ser dignos de su vidas, reivindicando sus derechos para derribar esas paredes y construir lo que merecen, sin convertirse en mercancía de cambio.
Digo que cumple sus primeros sesenta porque para quiénes lo apreciamos, el Flaco va a ser eterno, no en sentido físico obviamente, tampoco como referente carente de moral, de caudillo de cotillón, de estatua sin sentido que se convierte en figura individualista al verla, en placa sin merecimiento correspondiente, o en nombre de infraestructura. Sino que lo será por transitar este mundo calmo y de manera humilde, transparente, con una forma ética inquebrantable, de una lucidez todavía alumbrante, perteneciente a los colectivos que están para lo anteriormente relatado sumado a la agenda de derechos, que aprende de ellos a cada rato, a veces testarudo si, con equivocaciones también, nunca con malas intenciones, que cree fielmente que vienen otras generaciones que ya son mejores, y que merecen ese debe del tan ansiado recambio.
Ahora se dió el lujo de volver a su origen, cosa que nunca olvidó, y construye como de costumbre con sus propias manos utilizando maderas y piedras en el terreno de sus padres, en el pueblo que lo vio nacer. También los tiene siempre presente. Yo trato de seguir acompañadolo en parte a construir, y espero que a esta altura estemos aprendiendo de manera recíproca. Tengo mucho con tenerlo, de difrutarnos pero también a veces, de discutír. Estoy cargado con historias que he vivido junto a él, también las que sé y quizás nunca cuente y ni siquiera comente, ya que son éstas las que generan que lo vea sin desmerecer a nadie, porque se que hubieron, hay y vendrán Flacos, como la persona más digna que he tenido el gusto de conocer y hace que sienta que el, sea el hombre nuevo.
La vida siempre puede más, da sanas revanchas, ahora convirtiéndolo en un abuelo gigante.
Felicidades Flaco! Salud pa!
En el ejercicio como Intendente durante el segundo periodo frenteamplista, en el Foro de Alcaldes acontecido en Estados Unidos, habiendo invitado y siendo acompañado por un alcalde de otro partido político. Expuso sobre historia, infraestructura, políticas redistributivas, democratización en la toma de decisiones, plusvalía y acerca del futuro.”
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