LA ESPAÑOLA Y LOS LÍMITES DE LA SALUD: ¿HAY QUE TENER 2.000 DÓLARES PARA QUE NO TE AMPUTEN UN DEDO?
Crónicas del Este 02/11/2026 Política
Un afiliado de toda la vida necesitó una angioplastia para intentar salvar uno de sus dedos del pie. Pero, en medio de la internación, apareció una noticia inesperada: la familia debía conseguir unos 2.000 dólares para comprar los materiales necesarios para la intervención. La explicación fue que el procedimiento no estaría incluido en el PIAS. ¿Desde cuándo la posibilidad de conservar una parte del cuerpo depende del dinero que tenga la familia?Hay situaciones que indignan, que duelen y que dejan al descubierto las miserias de un sistema que, cuando llega el momento de demostrar para qué existe, parece olvidarse de quienes lo sostienen mes a mes.El relato que llegó a Crónicas del Este es uno de esos casos.Hace aproximadamente una semana, un hombre, socio de la Asociación Española, debió ser internado luego de golpearse el dedo gordo del pie, que terminó adquiriendo una coloración negra. Tras varios estudios médicos, los profesionales determinaron que era necesario realizarle una angioplastia de un miembro inferior, con el objetivo de mejorar la circulación sanguínea y evitar que el problema terminara en una amputación.Hasta ahí, todo parecía seguir el camino médico correspondiente.Pero llegó la sorpresa.Según el testimonio recibido, apareció el cirujano y comunicó a los familiares que para realizar la intervención debían comprar determinados materiales en un laboratorio. ¿El costo? Aproximadamente 2.000 dólares.La explicación que recibieron fue todavía más desconcertante: esos insumos o ese servicio no estarían incluidos en el PIAS, el Plan Integral de Atención a la Salud, que establece las prestaciones que los prestadores integrales del Sistema Nacional Integrado de Salud deben brindar a sus afiliados.Y entonces aparecen las preguntas que La Española debería estar en condiciones de responder.¿Cómo puede ser que una persona que lleva toda su vida pagando una sociedad médica se encuentre, en medio de una internación y ante el riesgo de perder un dedo, con una factura de 2.000 dólares sobre la mesa?¿Acaso los afiliados deben tener una cuenta bancaria importante para poder acceder a determinados procedimientos médicos?¿Y qué ocurre con aquellos que no tienen ese dinero? ¿Se resignan a una amputación porque no pueden comprar los materiales que les exigen?La situación adquiere ribetes todavía más insólitos cuando, según el relato, se le habría indicado a la familia que debía concurrir personalmente al laboratorio para comprar los insumos necesarios para la operación.Como si se tratara de salir a comprar los ingredientes para preparar una torta de chocolate.Estamos hablando de una intervención vascular, de una persona internada, de una situación que puede comprometer la integridad física de un paciente. No de una compra doméstica ni de un trámite comercial cualquiera.Magnífico negocio: uno paga durante años, cumple religiosamente con la cuota de la mutualista y, cuando finalmente necesita una intervención importante, descubre que debe sacar 2.000 dólares del bolsillo para acceder a ella.
Un afiliado de toda la vida necesitó una angioplastia para intentar salvar uno de sus dedos del pie. Pero, en medio de la internación, apareció una noticia inesperada: la familia debía conseguir unos 2.000 dólares para comprar los materiales necesarios para la intervención. La explicación fue que el procedimiento no estaría incluido en el PIAS. ¿Desde cuándo la posibilidad de conservar una parte del cuerpo depende del dinero que tenga la familia?Hay situaciones que indignan, que duelen y que dejan al descubierto las miserias de un sistema que, cuando llega el momento de demostrar para qué existe, parece olvidarse de quienes lo sostienen mes a mes.El relato que llegó a Crónicas del Este es uno de esos casos.Hace aproximadamente una semana, un hombre, socio de la Asociación Española, debió ser internado luego de golpearse el dedo gordo del pie, que terminó adquiriendo una coloración negra. Tras varios estudios médicos, los profesionales determinaron que era necesario realizarle una angioplastia de un miembro inferior, con el objetivo de mejorar la circulación sanguínea y evitar que el problema terminara en una amputación.Hasta ahí, todo parecía seguir el camino médico correspondiente.Pero llegó la sorpresa.Según el testimonio recibido, apareció el cirujano y comunicó a los familiares que para realizar la intervención debían comprar determinados materiales en un laboratorio. ¿El costo? Aproximadamente 2.000 dólares.La explicación que recibieron fue todavía más desconcertante: esos insumos o ese servicio no estarían incluidos en el PIAS, el Plan Integral de Atención a la Salud, que establece las prestaciones que los prestadores integrales del Sistema Nacional Integrado de Salud deben brindar a sus afiliados.Y entonces aparecen las preguntas que La Española debería estar en condiciones de responder.¿Cómo puede ser que una persona que lleva toda su vida pagando una sociedad médica se encuentre, en medio de una internación y ante el riesgo de perder un dedo, con una factura de 2.000 dólares sobre la mesa?¿Acaso los afiliados deben tener una cuenta bancaria importante para poder acceder a determinados procedimientos médicos?¿Y qué ocurre con aquellos que no tienen ese dinero? ¿Se resignan a una amputación porque no pueden comprar los materiales que les exigen?La situación adquiere ribetes todavía más insólitos cuando, según el relato, se le habría indicado a la familia que debía concurrir personalmente al laboratorio para comprar los insumos necesarios para la operación.Como si se tratara de salir a comprar los ingredientes para preparar una torta de chocolate.Estamos hablando de una intervención vascular, de una persona internada, de una situación que puede comprometer la integridad física de un paciente. No de una compra doméstica ni de un trámite comercial cualquiera.Magnífico negocio: uno paga durante años, cumple religiosamente con la cuota de la mutualista y, cuando finalmente necesita una intervención importante, descubre que debe sacar 2.000 dólares del bolsillo para acceder a ella.
| Dom | Mar | Mié | Juv | Vie | Sáb |
| +18° | +17° | +18° | +18° | +22° | +22° |
| +13° | +11° | +14° | +14° | +12° | +15° |




