“YO QUIERO TRABAJAR. NECESITO TRABAJAR”
Crónicas del Este 13/04/2025 Política
pandemic

En Crónicas del Este recibimos decenas de mensajes cada semana, pero algunos no pueden —ni deben— pasar desapercibidos. Es el caso de Freddiss Tassani, licenciado en Artes, docente, militante por los derechos humanos y, hoy, víctima de una doble exclusión: la física y la institucional. A raíz de una dolencia neurológica que le quitó casi por completo la movilidad de los brazos, Freddiss enfrenta no solo el dolor físico y la pérdida de su independencia, sino también un muro estatal que le niega respuestas, le ofrece migajas y le cierra las puertas al derecho básico del trabajo.

“EL SECRETARIO DEL MINISTRO CIVILA ME LLEGÓ A DECIR: “BUENO, VÁYASE A UN ALBERGUE”

Crónicas del Este Bueno, ya estamos grabando. Estamos con Freddis Tassani y tú nos contactaste para desarrollar tu problemática individual y algo que también sucede a nivel general. Explicanos un poco el tema.

Freddis Tassani A mí se me diagnosticó, en base a estudios neurológicos, electromagnéticos y después una resonancia magnética, que tengo unas vértebras —la C5 y la C6— que presionan mi médula, lo cual me ha restado movilidad en los brazos en un altísimo porcentaje. Apenas puedo realizar algunas tareas. Yo soy licenciado en Arte, proletarizado, también conjugo la actividad artística con la laboral, en un trabajo bastante rústico. Y bueno, cabe decirlo de una manera alegórica: mis brazos son escasamente funcionales para el trabajo y para la vida en general.

Crónicas del Este ¿Cuál es tu planteo?

Freddis Tassani Bueno, el neurólogo me hizo una nota para el BPS, para ser evaluado. Ellos utilizan unos guarismos bastante anticuados y, dentro de ese porcentaje que me adjudicaron, también correspondería un subsidio que no me otorgaron. Para eso debía adjuntar otra documentación sobre otras afecciones, porque te exigen un 66 % de incapacidad. Después me sugirieron que fuera al MIDES. Antes de ir, lancé un tuit, ni agresivo ni nada, simplemente porque son autoridades que están llegando, que tienen que hacer un balance y tener perspectiva de lo que se encuentran, y cómo llevar adelante políticas en un ministerio que es de los de mayor sensibilidad social, sobre todo hoy, después de años con bastantes dificultades. Bueno, me llamó la directora de Discapacidad un sábado de noche, a raíz de ese mensaje. Después me llamó el secretario del ministro Civila. Luego me llamó gente de Inserción Laboral, me dijeron que yo debía estar inscrito en un registro donde hay más de 8000 personas, y donde el Estado no ha sido capaz de implementar nunca el porcentaje que por ley corresponde para personas con discapacidad, que es del 4 %. Estamos a años luz de lo que contratan comparado con lo que la ley determina. Además, la ley fue mal instrumentada: debería ser controlada por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que no tiene funcionarios suficientes para hacerlo. Esta realidad que yo denuncio es común. Según el INE, hay más de 500.000 uruguayos con algún grado de discapacidad. Me tocó participar en marchas con gente con dificultades extremas, a quienes se les brindaron prestaciones como equinoterapia, piscina u otras actividades para que pudieran recuperar o mantener algo de movilidad, o extender las capacidades, muchas o pocas, que tengan. Y me encuentro con un muro impenetrable: un Estado incapaz de resolver, que te manda de oficina en oficina. La realidad es demasiado cruel, ¿viste? Porque la prestación inicial que te dan es una canasta, una bolsa con 10 kg de alimentos sólidos. Y después te dicen que tenés que esperar entre ocho y doce meses para que un visitador social vaya a tu casa, que debe ser de materiales precarios —no puede ser de bloques, ni ladrillos—, para que luego evalúe si podés acceder a una tarjeta Uruguay Social de $1800. Mientras tanto, estoy por ser desalojado, no puedo pagar el alquiler. Sé que el MIDES tiene muchísimas prestaciones y convenios con ministerios, organismos del Estado, y sin embargo no solucionan nada. Es más, el secretario del ministro Civila me llegó a decir: “Bueno, váyase a un albergue: vos por un lado, tu esposa por otro”. Yo le respondí: “Tengo una perra, y además nos asistimos mutuamente con mi esposa, que también tiene dificultades físicas”. Esa fue la solución “A” de un secretario ministerial. Me dio vergüenza ajena. Después, en un segundo llamado, me preguntó: “¿Cómo estás?”. Le dije: “Mirá, estoy peor que ayer, pero mejor que mañana”, como dice la canción. Porque si eso es lo que puede ofrecer el Estado ante una situación de crisis profunda, con la cantidad de desempleados que hay, con las empresas que cierran, me parece lamentable y muy penoso como ciudadano. Tampoco se cumplen artículos básicos de la Constitución Nacional, como el artículo 7, que asegura seguridad a todos los ciudadanos en temas de salud, vivienda, trabajo. Eso no se cumple. Ni qué hablar de las leyes que se votaron y no se aplican, ni en este ni en ningún otro caso. Para ponerte un ejemplo: el año pasado deberían haber ingresado 174 personas con discapacidad al Estado, y sólo ingresaron 18. Además, los privados, al ver que hay muchas complejidades, se retiraron y prefieren pagar las multas. Esa es la realidad que tenemos. Una realidad "transformer", y sin embargo sus discursos hablan de transversalidad, territorio, barrio, un montón de palabras que suenan lindas pero que en la práctica no se llevan adelante. No sé si es falta de conocimiento, falta de respeto… no me corresponde evaluarlo quizás, pero es muy triste. Muy triste vivir la realidad que yo vivo, que es común a tantos uruguayos y uruguayas.

Crónicas del Este Freddis, ¿qué edad tenés y qué es lo que sabés hacer?

Freddis Tassani Tengo 58 años. Soy licenciado en Artes, he trabajado como docente para poblaciones vulnerables tanto en Uruguay como en el extranjero. He diseñado, vendido, gestionado y llevado adelante programas que fueron muy bien evaluados, tanto por organizaciones sociales como por gobiernos. También tengo muchísimo conocimiento en derechos humanos, por situaciones familiares, y por las organizaciones en las que milité durante largo tiempo. Eso me llevó a conocer convenios, tratados, leyes… leyes que muchas veces apoyamos, pero que no cumplimos.

Crónicas del Este O sea que, en resumen, tú no estás reclamando sólo una asistencia. Estás reclamando un trabajo, un lugar de trabajo.

Freddis Tassani Exactamente. Y aparte, lo puedo reclamar por capacidades o por discapacidad. No tengo problema. Yo quiero trabajar. Necesito trabajar. Pero también, como te dije al principio, soy proletarizado. En los últimos años estuve trabajando —por situaciones de salud familiares— pintando autos, un trabajo muy duro. No se me cayó ningún anillo por eso, nada. Pero hoy ya no lo puedo hacer.

Publicidad Publicidad Publicidad
grupocronico
+18
°
C
H: +17°
L: +13°
Montevideo
Lunes, 17 Abril
Previsión para 7 días
Dom Mar Mié Juv Vie Sáb
+18° +17° +18° +18° +22° +22°
+13° +11° +14° +14° +12° +15°

ACTUALIDAD

PUBLICIDAD

Publicidad Modena RodrigoBlas RodrigoBlas junta

Tweets