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INSÓLITOS CASOS DE CUSTODIA POLICIAL POR VIOLENCIA DOMÉSTICA
Crónicas del Este 30/06/2019 Policial
policia

Sergio Secinaro

“YO TRABAJO EN LA CALLE”

El tema de la violencia doméstica y los policías que se destinan para resguardar la vida de las personas que sufren esa clase de violencia, es algo que ha estado en el centro de la polémica, pues se suponía que para solucionar esta clase de problemas, se utilizarían tobilleras, que permiten saber la ubicación de la persona a vigilar.
Por enero de este año, Presidencia de la República decía oficialmente “que de las 4.000 personas que desde 2013 fueron vigiladas por el sistema de tobilleras electrónicas ninguna mujer protegida perdió la vida”.
La responsable de Políticas de Género, del Ministerio del Interior, July Zabaleta agregó que este año, se incluirían 500 dispositivos de monitoreo electrónico individual, es decir, solamente al ofensor.
Los datos oficiales indican que entre enero y octubre del 2018, se hicieron 32.307 denuncias de violencia doméstica y casos asociados, de las cuales 29.918 fueron específicamente por violencia doméstica. El 76 % de las víctimas son mujeres y el resto varones. En el 65 % de esos casos, denunciaron por primera vez.
Lo cierto que más allá de los datos estadísticos, resulta que hoy por hoy, se nos dijo por parte de personal policial de Maldonado, que no existen dispositivos suficientes para cumplir la tarea de salvaguardar la integridad de los denunciantes. Así es que se destinan muchos efectivos policiales para realizar esas guardias o custodias a diferentes víctimas de esa clase de violencia.
Pero hay circunstancias que superan todo lo previsible y resulta que en Maldonado (tierra propicia para cualquier caso pintoresco), la Justicia dispuso que se vigilara a un hombre que había sido denunciado por su pareja, por haber protagonizado un hecho de violencia de género y de esta forma, cuando se iba a imponer la medida de ponerle un policía que le siguiera los pasos permanentemente durante todo el día, el hombre se despachó con el siguiente comentario: “Pero yo trabajo en la calle”… “reparto listas”…
Pues resulta que el hombre denunciado, estaba trabajando por estas épocas, repartiendo listas políticas y así lo hizo saber a las autoridades; que de todas formas, dispusieron que un policía lo vigilara durante todo el día y es de esta manera, como este sujeto, se dedicaba por estos días a repartir listas del partido Nacional, se lo podía ver mientras hacía su labor, con un policía que le seguía los pasos. ¿No es insólito? Pero hay más…

A ABRIGARSE BIEN

Este otro caso también demuestra la misma inconveniencia que promueve el método de poner un efectivo policial para seguir “a sol y sombra”, los pasos a alguien que está denunciado o también a aquellas personas que pueden estar amenazadas, como en este otro caso, de un hombre que denunció una situación de violencia doméstica y pidió protección policial en el departamento de Maldonado. El sistema de justicia de nuestro país le concedió el pedido, pero otra vez la realidad, supera largamente a lo que podemos imaginar y el hombre en cuestión hizo una aclaración: “¡Ojo! ¡Yo vivo en situación de calle!”…
Es que el sujeto protagonista de esta historia, no tenía un domicilio fijo y efectivamente, transcurría todas sus jornadas en situación de calle y cuando llegaba la noche, pernoctaba donde pudiese. Por supuesto que esto no sirvió de excusa para que el policía que le tocaba hacer la guardia, no cumpliese con su misión; tanto de día como de noche. Así ele efectivo policial le debía también hacer “el aguante”, dentro de algún lugar, mientras esta persona dormía en la propia calle.
Un verdadero disparate mayúsculo, que no tiene ninguna clase de explicación racional, pues resulta que a la misma vez que tantos efectivos se designan para realizar esa clase de tareas, en algunos casos, totalmente alocadas, hay una evidente carencia de efectivos policiales para patrullar, para accionar en los momentos claves para combatir el delito en los distintos puntos del departamento de Maldonado y hasta se nos dijo, que hay carencias de efectivos a la hora de atender una dependencia policial; pues muchas de ellas, casi quedan acéfalas, pues los policías son requeridos permanentemente y desbordados por el trabajo. Ya representantes de algunos sindicatos policiales de Maldonado habían advertido cómo trabajaban algunos efectivos de esa fuerza, sin las condiciones de seguridad y comodidad suficiente.
Sobre este punto, hace un tiempo, el Presidente del Sindicato Policial UNIPOLMA, el Sr. Robert Da Luz decía a Crónicas del Este: “Aquí en Maldonado nos consta que tenemos varias custodias de ese tipo y en algunos casos, donde la persona puede continuar con su diario vivir, algunos policías han tenido que acompañar a esa persona hasta un baile; porque a la persona se le antoja ir a un baile y está dentro de su diario vivir hacerlo, pero pone en riesgo su vida y la vida de la persona que lo está custodiando, porque imagínese que en un baile, la persona que es violenta puede armar un lío y el policía se encuentra en la disyuntiva de intervenir en ese problema, sin perder de vista a la persona que está custodiando”.

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